Precio Libre/Aportación Consciente

Después de mucha introspección, me he dado cuenta en un nivel muy profundo que tenemos que cambiar nuestra manera de relacionarnos con el dinero y buscar otras maneras de conseguir abundancia y alegría en nuestras vidas. Así que he decidido arrancar este año (Abril de 2010) con una nueva manera de valorar mis servicios. El idea es poner un PRECIO LIBRE a mis servicios. El precio libre se distingue de la “voluntad” en que la voluntad puede ser interpretado cómo una limosna, mientras un PRECIO LIBRE implica que se da un VALOR al servicio ofrecido.
Lo he encontrado muy difícil en  el pasado valorar lo que hago basado en una cantidad fija de dinero.
Hay tantos factores:

  • mis necesidades
    • tengo gastos fijos: coche, teléfono, internet, comida, ropa, etc.
    • emocionales: sentirme valorada y respetada, y hacer lo mismo para los demás
    • físicas: trabajar a un paso razonable sin sentir presionada a “acabar” rápido en vez de cuidar los detalles. Cuidar mi salud (y espalda).
    • mi experiencia: he dedicado 12 años da mi aprendizaje, y ya dedico muchas horas a trabajos voluntarios y no-remunerados… no puedo vivir únicamente para los demás, si no consigo cubrir mis necesidades básicas.
  • tus necesidades
    • NO es lo mismo “necesitar”  un edificio para una primera vivienda, un lugar para montar un negocio, un almacén, o una casa para los fines de semana.
    • tu situación particular: familia (solo, pareja, amigos), circunstancias actuales, tipo trabajo/sueldo.
    • QUIEN va a hacer la obra (tu y tus amigos/voluntarios, o gente contratada-si es la segunda espero ser compensado al mismo nivel que los demás).

Hay que ser sincero. Me choca a veces que alguien contrata un “profesional” (sea fontanero, carpintero, abogado o lo que sea) pagando unos sueldo muy altos, pero cuando viene a la mía (que es la base de la obra) no les parece razonable lo que pido. O que alguien espera que el “diseño y asesoría” sea gratuita porque no es “trabajo de verdad.” Os aseguro que una buena preparación y planificación de la obra os ahorrará tiempo, dinero y errores a lo largo del proceso.
Además, lo que para una persona es un sueldo razonable para otra es mucho o poco. Algunos me han dicho que cobro poco y que nadie va a valorar mi trabajo si no pido más, y otros han dicho que simplemente no pueden permitir mi ayuda…
Después de mucha reflexión he decidido que la única solución es pedir que el CLIENTE decide cómo valorarme, y luego yo decidiré si acepto o no. Ahorra os toca a vosotros decirme cuanto/como quieren pagar. Para mi ayuda (diseño, asesoría, obra, etc) espero ser valorado y compensada, pero estoy abierta que esta compensación sea monetario,  trueque (para productos, servicios, conocimientos o incluso trabajo si no tienes nada más para “ofrecer”), o una combinación.
De momento, Abril 2010, es la primera vez que intento este sistema. Espero que funciona, porque realmente siento que nuestra mundo tiene que cambiar su manera de relacionarse con el dinero, a la vez que siento que los esfuerzos y experiencias de los demás (¡y sobre toda la mía!) debería ser apreciada y recompensada de alguna manera. NO puedo permitir hacer todos mis trabajos sin cobrar (Es menos-valorar a mí misma) no quiero poner el mismo precio para todos. Me parece injusto.
Así que adelante, atrévate a sugerirme lo que me ofreces en cambio de mi ayuda.
abrazos, Rikki